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Equipo Pedagógico

SALUDO A EDUCADORES

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Written by Admin

Posted on 08.09.10

Actualizado 08.09.10

SEPTIEMBRE, MES DE FESTEJOS:

“Queridos Educadores:
…Nos convoca una obra de amor: EDUCAR. Educar es dar vida. Pero el amor es exigente. Pide comprometer los mejores recursos, despertar la pasión y con paciencia ponerse en camino…
…Hagan amar a Jesucristo. Forjen ideas luminosas para que, apropiándoselas, orienten al los jóvenes y niños por los campos de la vida…
…Que cada persona que se sume al Proyecto para ejercer su rol de educador, lo haga en sintonía plena con el Ideario, con disponibilidad a la obra común, asumiendo con responsabilidad el espacio que se le confía. Y así cada uno con su peculiaridad hará más rico el intercambio, sirviendo a un Proyecto mayor y perdurable. Proyecto que no es otro que el de Dios para el hombre”…
“Educar es la gran tarea que Jesús pone en sus manos”

Cardenal Jorge M. Bergoglio

Para la Educación, Septiembre es un mes de festejos, ya que en este período es cuando se celebra el día de la secretaria, del preceptor, bibliotecaria, maestro, profesor y estudiante.
Es por ello, que agradecemos la dedicación  y el amor que día a día entregan en el desempeño de esta hermosa tarea de Educar.
Que María nuestra Madre los acompañe y guíe a cada uno y a todas  sus comunidades.


Padre nuestro,
que estás en el interior de cada niño y joven.       
Ayúdame a entrar en el lugar sagrado de su corazón,
colaborando contigo, Maestro Interior,
en el resplandor de la Verdad en él.
Santificado sea tu nombre:
que en la relación con mis alumnos y compañeros,
en los pasillos y en las clases,
en los recreos y en nuestras conversaciones,
en nuestros claustros y evaluaciones,
brille tu amor a través nuestro
y quede glorificado tu nombre.
Que nuestro centro sea una parábola de tu Reino:
Para ello, te pedimos  que nos ayudes
a vivir en nuestras relaciones
la verdad, la justicia y el amor.
Que en nuestros planes y proyectos
se haga tu voluntad y no la nuestra;
para que tu plan de salvación
sea realidad entre nosotros.
Sigue dándonos, Padre, 
el pan de nuestro sustento de cada día
y el de nuestras familias.
A la vez que te decimos
que deseamos ser generosos y
compartirlo con quienes más lo necesitan.
Perdona nuestras injusticias, nuestros enfados,
ignorancias y debilidades,
ya que nosotros queremos
perdonar las ofensas que hemos recibido.
No nos dejes solos, no sea que nos desviemos
de tu proyecto de vida
o caigamos en la tentación
del abandono, la desesperanza y el desánimo.
Y sigue caminando a nuestro lado,
como el ángel Rafael con Tobías.
Manda muchos ángeles de la guarda
sobre nuestros alumnos;
guíalos tú, cuídalos tú,
que también son hijos tuyos.

Amén